Se dice que una tecnología es disruptiva cuando cambia fundamentalmente la forma en que la gente trabaja, y es muy posible que Spotlight lo sea.
Estaba yo ayer por Slashdot leyendo el artículo acerca del arranque en frío en 4 segundos cuando me di cuenta de que As seen on TV hacía comentarios interesantes… y descubrí un comentario sobre Spotlight.
Faq-Mac ha publicado un artículo sobre cómo ha recogido Kottke la noticia, pero pensé que merecía la pena hacer algunos comentarios.
Metadatos… ¿y eso “qué es lo que és”?
Datos acerca de los datos. Parece una tontería, pero buscar dentro de contenidos textuales es algo que sabemos hacer desde el principio de la informática, y el Mac OS 8 ya usaba un motor de búsqueda, V-Twin, que es la base del que utiliza ahora Mac OS X. ¿Cómo buscamos contenidos como fotografías, audio, películas…? Tenemos que hacerlo buscando texto que describa esas partes.
Un ejemplo muy claro de metadatos son las etiquetas ID3 de los archivos MP3 o AAC: gracias a ellos, iTunes puede encontrar en cuanto hayamos escrito lo suficiente la canción que buscamos. Otro ejemplo, la información sobre una película que desde el principio muestra la ventana de información de QuickTime…
Pero el problema de esos metadatos es su introducción manual: mucha gente tiene MP3 sin etiquetar porque los tiene tal cual los bajó de algún servidor, y venían sin etiquetar. Si nuestros archivos de audio provienen de un CD, es muy posible que alguien haya introducido la información en la GraceNote DB, y que automáticamente se haya incorporado esa información.
Del mismo modo, las cámaras fotográficas digitales tienen un formato de metadatos, llamado EXIF, que permite añadir a una imagen —JPEG, TIFF, RAW, DNG…— información sobre el objetivo utilizado, tiempo de exposición, apertura de diafragma, si se disparó o no el Flash…
La pregunta es: ¿qué otras clases de metadatos podemos generar automáticamente, sin intervención del usuario? Porque si esperamos que los usuarios introduzcan la información cada vez, podemos olvidarnos. Puede que la introduzcan una vez —como por ejemplo, el nombre del autor en las propiedades de Microsoft Word—, pero no podemos esperar que se produzcan siempre.
Con la tecnología actual, podemos introducir fechas de creación, acceso, modificación; podemos introducir comentarios automáticos, como por ejemplo de qué URI nos bajamos un determinado archivo; y podemos registrar información como formato del archivo, y en documentos estructurados, información sobre el formato.
Pero podríamos ir un poco más allá, y empezar a registrar metadatos sobre relaciones: en qué grupo/carpeta está un documento; a qué personas he enviado por correo o por mensajería instantánea un documento; que usuarios han ido editando sucesivamente un archivo; cuánto tiempo ha pasado cada uno en esa edición… Y por supuesto, cualquier otra información que, como el tiempo, pueda generarse para cada vez que se produce una modificación: si dispusiésemos de un GPS, localización; si dispusiéramos de un lector biométrico, podríamos registrar nuestro nivel de pulsaciones mientras veíamos un determinado documento…
Lo bueno de Spotlight es que está abierto, y es extensible: cualquiera puede incluir un nuevo gestor de metadatos que se activará cuando se produzcan cambios en un archivo, y registrar o indexar los datos que prefiera, aunque estén escritos en forma binaria. También permite catalogar los tipos de metadatos, de forma que el tamaño de un documento pueda ser llamado así tanto en un PDF como en un documento Quark, aunque se registren de forma diferente, con gestores diferentes de metadatos.
Spotlight es mucho más que tener una lista de archivos que aparece sin pulsar retorno. Narices, eso lo teníamos en Panther…
ps. Y todavía tenemos que saber más de iFile