Leo en Boing Boing que Carol Shloss, profesora de Literatura en la Universidad de Stanford, está demandando a Stephen Joyce, nieto del escritor James Joyce, y gestor del legado del escritor, por destruir manuscritos y cartas del escritor, para impedir el estudio académico de su obra, y finalmente, la publicación de un libro sobre la hija de Joyce —Lucía, que sufría problemas mentales— como motivación del escritor para escribir Finnegan’s Wake.
Además, Stephen Joyce había amenazado con demandas a compositores que incluían en la letra citas de Joyce, o incluso a pubs en los que se leía en voz alta trozos de su obra en Bloomsday, celebración de Ulises. Pero en este caso es más grave, porque *ha destruido documentos* para impedir que existan las evidencias que necesita la profesora Shloss.
En concreto, la demanda contradice las repetidas afirmaciones de Stephen Joyce acerca de que citar trabajos de James Joyce infringe los derechos de la obra, y acusa a Stephen, y al albacea Sean Sweeney, de destrucción de documentos, denegación indebida de acceso a materiales sujetos a derechos de copia, e intimidación para la supuesta protección del nombre de la familia Joyce.
Evidentemente, Stephen Joyce es el propietario de la obra de su abuelo, y puede hacer lo que quiera con ella, con gran dolor del resto. Lo más gracioso del asunto es que las obras de James Joyce dejaron de ser propiedad de sus herederos hace tiempo… hasta que la Unión Europea extendió otros 20 años la duración del copyright… lo que puso la obra, de nuevo, bajo la tutela de este nieto.
Ya hablamos de cómo los herederos de Miró también tomaban una actitud de rentabilización absoluta de la obra de su abuelo, y es que el copyright se creó para defender los derechos de los escritores en vida _a que ellos pudieran reproducir su obra tantas veces como quisieran_, sin que quienes la publicaran tuvieran derechos exclusivos sobre ella. En cambio, ahora se ha convertido en el medio por el que los productores, y los herederos, que no tienen nada que ver con los creadores, siguen rentabilizando una obra sin que repercuta en nada a su creador.
h3. Enlaces
* “Stanford professor sues Joyce’s estate”:http://news.yahoo.com/s/ap/20060613/ap_on_en_ot/james_joyce_lawsuit
* Vía “Boing Boing”:http://www.boingboing.net/2006/06/12/stanford_prof_sues_j.html
h3. Otros enlaces relacionados en la bitácora
* “Logos de Google y la familia de Joan Miró”:http://www.entremaqueros.com/bitacoras/memoria/?p=490
Comentarios
Una respuesta a «El copyright extendido impide estudiar la obra de James Joyce»
Es lo que tiene la ignorancia y las leyes hechas con el culo. El copyright es un atraso y tras la muerte de un autor su obra deberia pasar a dominio publico en todos los ambitos. De ese modo, el Estado podria proteger el patrimonio cultural y evitar que los herederos degenerados destruyeran vida y obra de un creador.