A John Gruber, de DaringFireball, a partir de una nota de Reuters acerca de cómo Universal Music pretende llegar a un acuerdo con Apple en 2007 sobre la iTunes Store similar al que han llegado ahora con Microsoft para el Zune Marketplace, se le ha ocurrido imaginar cómo podrían ser esas negociaciones. Su negociación ficticia tiene por título Transcripción imaginaria de las próximas negociaciones entre Apple y Universal Music, y Gruber da en el clavo a la hora de simbolizar la diferencia sustancial en cuanto a potencial negociador entre Apple y Microsoft, con un final impactante. Imprescindible. Por cierto, gracias a John Gruber por el permiso para traducir la _transcripción_ y publicarla.
Comenzamos con la transcripción de la noticia de Reuters:
Reuters, 28 de Noviembre 2006:
El Director Ejecutivo del Universal Music Group, Doug Morris, dijo el martes (28) que podría intentar llegar a un pago de royalties por iPod con Apple Computer Inc. en la próxima ronda de negociaciones, a principios de 2007.
Universal, la compañía musical más grande del mundo, propiedad del gigante mediático francés Vivendi, fue el primer gran sello discográfico en llegar a un acuerdo con Microsoft Corp. para decibir royalties por cada reproductor de medios digitales Zune vendido.
Empieza la acción.
Principios de 2007. Sala de Reuniones Ejecutiva en el cuartel general de Universal Music Group Headquarters, Santa Monica, California.
Una gran mesa domina la habitación. En un lado se sienta el CEO de Universal Music, Doug Morris, y seis abogados de Universal, tres a cada lado de Morris. En el otro lado se sientan Steve Jobs y un aboado de Apple. En la mesa, frente a Morris y cada uno de los abogados de Universal hay varias pilas ordenadas de carpetas, contratos, y blocs de notas. Frente a Jobs la mesa está completamente vacía; no tiene nada en las manos.
Morris: Steve, es genial verte de nuevo. Espero que tuvieras un buen vuelo.
Jobs: Magnífico, gracias.
Morris: Bueno, vayamos al grano. Estoy seguro de que te habrás enterado de que, junto a nuestros amigos de Microsoft, hemos llegado a un acuerdo realmente interesante para su “Zune”. Consiste en que por cada unidad de hardware que Microsoft vende, Universal consigue una pequeña cantidad. Una cantidad nominal.
_Morris utiliza sus dedos para marcar las comillas._
Jobs: Sí. Muy interesante.
Morris: Una menudencia, en realidad. Pero se trata de un pequeño paso encaminado a compensarnos por la música robada que nos pertenece y que todos sabemos que se almacena en esa clase de dispositivos. Como el Zune. Y, sabes, como los iPod. Vuestro iPod. El iPod. Ya sabes que les conseguí a mis niños un puñado de esos “Nano” para navidades. Gran éxito. Les encanta. De veras que sí.
Jobs: Gracias.
Morris: Así que, hum, pensamos que este acuerdo con el Zune es en verdad el futuro de, sabes, la sinergia entre nuestras industrias. Entre música y electrónica. Y pensamos de verdad que este acuerdo es el futuro. Y dada la forma en que has llevado a Apple a ese futuro, Steve —y sabes, has sido un auténtico líder al respecto—, pensamos que querrás mantener una posición de liderazgo.
_Morris se detiene, como si quisiera dar el turno de palabra a Jobs. Jobs sonríe, sin decir nada._
Morris: Creemos que redundaría en el interés de ambos —Apple y Universal— que retomases el liderazgo al respecto. Lo voy a poner todo sobre la mesa, Steve. Ahora, esto no saldrá de esta habitación, ¿OK?
Jobs: Claro.
Morris: Nuestro acuerdo con Microsoft es de un dólar por Zune. Ahí está. Eso es. (Pausa.) Y estamos en verdad contentos con ello, es un buen acuerdo. Pero de verdad que queremos que vosotros los de Apple sigáis siendo los líderes en este mercado. Vosotros sois los número uno y queremos que lo sigáis siendo. Así que pensamos que Apple debería, sabes, dar dos dólares por iPod. Eso enviaría el mensaje de que sois los número uno, y que pretendéis manteneros ahí.
_Morris se sienta rígidamente, como si se preparase para una confrontación._
Jobs: ¿Dos pavos?
Morris: Correcto. Dos pavos. Y llegaremos a un acuerdo para esas cositas, los Shuffle. Sabes, quizá hagamos un uno por cierto. Un pavo por cada 100 dólares de unidades vendidas. Vosotros hacéis esto, y entonces nosotros, ya sabes, relicenciamos nuestra música para la tienda iTunes.
Jobs: Suena genial. Es una idea genial.
_Morris y todo su equipo legal parecen relajarse un poco. Varios de los abogados de Universal intercambian miradas furtivas entre ellos._
Morris: Estoy tan contento de oírte decir eso. Sabía que lo entenderías, Steve. Te voy a decir la verdad, muchos de los míos pensaban que esto iba a ser difícil. Pero yo dije, no, esto es un acuerdo con el que todos salimos ganando, y Steve Jobs reconoce un buen acuerdo cuando lo escucha.
Jobs: ¿Pero qué pasa con nuestros Macs?
Morris: ¿Hmm?
Jobs: Nuestros Macs. Nuestros ordenadores. Ahí es donde realmente se almacena la música. La música va a través de iTunes a nuestros Macs, y luego al iPod.
Morris: Claro, claro.
Jobs: Así que lo que los tuyos se merezcan por la música que haya en los iPod, se lo merecen más aún por la que esté almacenada también en los Macs. Hagamos lo correcto.
Morris: Te escucho.
Jobs: No se puede descargar música P2P a un iPod. La descargas a tu Mac, y luego la pasas al iPod. Así que puede que Universal se merezca algo por cada Mac que vendamos, también. ¿Qué cantidad crees que sería justa?
Morris: Joder, esa es una idea magnífica, Steve. ¿Nos das un segundo?
Jobs: Claro. Adelante.
Los abogados de Universal comienzan a cuchichear entre ellos; algunos garabatean furiosamente en sus cuadernos; otros comienzan a teclear en sus teléfonos inteligentes. El abogado a la derecha de Morris le susurra al oído, y le pone un bloc delante. Morris mira el bloc un momento, y luego levanta la mirada. Ahora está muy relajado.
Morris: ¿Qué te parece el mismo trato? Un uno por ciento de las ventas. Uno por ciento.
Jobs: ¿Uno por ciento? (Se gira hacia el abogado de Apple a su derecha.) ¿Uno por ciento?
Abogado de Apple: (sonriendo y afirmando con la cabeza) Claro.
Morris: Steve, qué idea más genial.
Jobs: Pero tengo una idea mejor.
_Jobs se inclina hacia adelante, y arquea sus cejas._
Morris: OK, claro.
Jobs: ¿Por qué no coges uno de esos Zune blancos, Doug, y lo convertes en uno marrón?
_Jobs le dedica una sonrisa Steve Jobs completa._
Morris: ¿Cómo?
Abogado de Apple: Mr. Jobs le sugiere que coja un reproductor digital de música Microsoft Zune blanco de 30 gigabytes y se lo inserte en el recto.
Jobs: De hecho, ¿por qué no uno para cada uno? (Señala hacia los abogados de Universal.) Siete Zunes — eso debería doblar sus ventas de la semana.
Morris: —
Jobs: Y Universal Music conseguirá siete dólares.
_Jobs se sienta de nuevo en la silla, sonriendo orgulloso._
_Morris a comenzado a sudar un poco. Se seca la frente._
Morris: Steve, no creo que…
Jobs: Doug, no hay problema. Los Zunes los pago yo.
Morris: De veras que lo siento mucho, Steve. Lo siento. Te diré algo: ¿por qué no continuamos con el acuerdo actual? El que ya tenemos. 99 céntimos por canción en iTunes y ya está. Ahora que lo pienso, esa idea me parece mejor.
Jobs: Eso suena genial.
Comentarios
Una respuesta a «DaringFireball: Transcripción imaginaria de las próximas negociaciones entre Apple y Universal Music»
Muy bueno xDDDD