Estaba leyendo un artículo acerca de que en 1989 ya se notaba que el Mac OS (sólo con 5 añitos) tenía que cambiar, cuando me encontré con esta frase:
El futuro sistema operativo del Mac no debería volverse un núcleo Unix vestido con ventanas Mac […] Si Apple quiere mantener su ventaja competitiva y proteger su propiedad intelectual, tiene más sentido que el sistema operativo del Mac incorpore [capacidades de gestión de archivos mediante línea de comandos], sin necesidad de simplemente _Macificar_ Unix.
En concreto, el autor se refería al hecho innegable de que una línea de comandos proporciona capacidades de gestión de archivos basada en propiedades que son muy difíciles, y en cualquier caso mucho más lentas de establecer mediante comandos de ratón. Sin embargo, el autor pensaba que la ejecución de comandos Unix no era importante.
Recordemos que en aquella época prácticamente no existía ningún Unix que no necesitara la línea de comandos para la mayoría de las opciones. Incluso NeXTstep, el más avanzado en el entorno gráfico, seguía dependiendo bastante de esa línea de comandos, y que por ello se podía imaginar que no era deseable usar un Unix como base para un futuro Mac. Además, Apple había presentado A/UX para sus máquinas con micros 68030 y FPU, y se veía demasiado divorcio entre la parte Unix y la parte Mac.
Sin embargo, 12 años después del artículo, y 17 años después de la presentación del Macintosh original, Mac OS X 10.0 comenzó a convertirse, poco a poco, en el vestido Mac de la que es, ahora mismo, la distribución de Unix de mayor base instalada.