Esta mañana he estado a punto de sufrir muerte por PowerPoint… aunque en realidad la presentación no era tan mala, sino que el realmente malo, pese a su experiencia, era el orador. Para evitar que podáis infligir un daño similar (la muerte por Keynote no está tan difundida, pero también existe), os recomiendo la siguiente presentación:
Las reglas fundamentales están en la diapositiva 12:
- Tener claro el significado: qué se quiere comunicar.
- Planear la estructura: cualquiera vale… mientras tenga sentido para lo que se quiere comunicar.
- Simplificar: como decía Einstein, las cosas deben ser simples, pero no más simples de lo necesario.
- Ensayar: una presentación nueva siempre hay que ensayarla… incluso aunque se tengan tablas.
Siendo esas las reglas principales, hay otro par de reglas, que quizá tengan que ver con los puntos de Estructuración y Simplificación: usar vehículos visuales al máximo, y a ser posible inesperados… y ponerle pasión.
Yo añadiría alguna cosa más: incluso aunque te pueda poner nervioso hablar en público, hay que aprovechar esos nervios para que te den energía, no para que te la quiten. Y la mejor forma de crear una presentación es a partir de la estructura. ¡Una vez estructurada, ya encontrarás la forma de comunicar!
Una cosa más: en la LSPM el siempre oportuno Fran Iglesias midió la proporción de ventana de trabajo dedicada a visualización de la diapositiva en Keynote frente a la proporción en OpenOffice (que es más o menos similar a la de PowerPoint). El resultado es que Keynote deja un 85% a la diapositiva en sí, mientras OpenOffice (que viene a tener una distribución similar a la de PowerPoint) deja en torno al 50%… así que no es raro que las presentaciones con Keynote tiendan a ser más visuales.
Comentarios
Una respuesta a «¿Humor?: Muerte por Powerpoint»
[…] coordinados, para que hasta el más falto de sentido estético pueda tener una guía, y si causa muerte por Keynote, que no sea al menos demasiado horrible de ver […]