Después de que en Enero Steve Jobs dejara el cargo de CEO en manos de Tim Cook por tercera vez, parecía claro que esta podía ser la definitiva.
Sin embargo, el hecho de que Steve presentar el iPad 2, o diera la charla inaugural del la WWDC 2011, parecía indicar que estaba más involucrado con acciones estratégicas que antes. También tuvo tiempo de presentar el proyecto del nuevo Campus de Apple ante el ayuntamiento de Cupertino.
Muchos están leyendo la carta de dimisión de Steve como indicativo de que su salud está en una fase muy delicada. La frase escogida para su despedida es la siguiente:
Siempre he dicho que si llegara un día en el que no pudiera asumir las responsabilidades y expectativas propias del Consejero Delegado de Apple, sería el primero en comunicarlo. Desafortunadamente, ese día ha llegado.
Parece claro que la única razón para hacerlo es su salud, pero no tiene por qué ser lo peor: es posible que necesite todo el descanso que pueda tener, y estar en el campus de Apple a cada momento, y pendiente de decisiones estratégicas, fuera demasiado, y que con descanso, y una implicación reducida, pueda estar mejor, aunque las decisiones ejecutivas las llevase, en realidad, Tim Cook desde la primera baja médica.
También constituye la entrada de Tim Cook en el consejo de dirección de Apple, donde Steve continuará como chairman, pero ahora Tim podrá dar respuesta directamente a los miembros del consejo, sin necesidad de tener a Jobs como intermediario.
Por supuesto, ahora que ya sabemos quién sucede a Steve Jobs, la pregunta es, ¿realmente tienen un plan a 20 años que se pueda seguir sin Steve?
Da la sensación de que sí que puede seguir así: la estructura de Apple es la de una compañía que comienza para cada nuevo producto, y en todo momento se parte de múltiples ideas, pero con el compromiso de descartar no las malas, sino las que no son óptimas. Y si hace falta empezar de cero, se empieza de cero.
Además, la creación de la Apple University para que todos los procesos de toma de decisiones, y el conocimiento que se tuvo en cada momento, y qué pros y contras se pesaron, para que si hay cambios en las circunstancias se comprenda cómo puede cambiar una decisión, tanto técnica como empresarial, es una forma de hacer que la empresa no esté tan personalizada en Steve Jobs, pero sí en una persona que sea capaz de decir no. Y ese proceso está interiorizado en Apple.
De todas formas, el movimiento se demuestra andando, y podremos tener la oportunidad de ver cómo evolucionan los nuevos productos, para los que podemos esperar renovaciones de la gama; cambios en la fabricación como el cambio a chasis Unibody y el actual diseño del iPhone 4; y auténticos nuevos productos, de la categoría del iPod, el iPhone, o el iPad.
Seguramente todo el mundo va a estar pendiente de decir esto no lo habría hecho así Steve Jobs, o si tarda en aparecer un producto del calibre de los mencionados iPod, iPhone, iPad, se dirá que Apple ha perdido la magia desde que no está Steve.
Pero creo que está claro que Apple tiene una gran cultura interna,
y pocas empresas están tan preparadas como Apple para dejar de tener su
CEO actual para pasar al próximo, preparado en la casa desde hace tiempo.
Mientras tanto, para Steve Jobs: Namasté!
ps. Se me ha olvidado añadir que realmente, por el nivel de implicación que va a tener Steve en el resto de las decisiones de Apple, parece que es más un descansar y dar el testigo aún con salud, que ser sustituido a pocos días de su final. O simplemente quiere estar haciendo lo que ama hasta que no pueda más, pero dejando el cargo en el mejor momento.