Como ya os comenté hace unos días, alguien en Argentina leyó mi traducción del discurso de Steve Jobs en la inauguración de curso en Stanford, y hubo un tremendo pico de visitas, que aún se siente.
Ayer me enviaron un enlace a un artículo del ABC del domingo 5 de Febrero, titulado “Los mandamientos de Jobs”. ¿Casualidad?
La traducción es idéntica: todas las palabras, y signos de puntuación están en el mismo lugar —sólo hay un cambio de un guión largo (—) por una coma—, y entre otras cosas mantiene la que fuera polémica traducción de foolish como atolondrado, así que es muy, muy, muy poco probable que venga de fuente distinta de mi página web… o de cualquier otra que la copiase… aunque todas las que he visto —y se se distinguen por el (involuntario) uso del localismo cochera en lugar de garage — dan atribución a mi página de forma más o menos clara.
El contenido de esta bitácora está sujeto a una licencia Creative Commons, de modo que se pueden hacer trabajos derivados —como el recorte realizado por ABC— siempre que sea para un uso no comercial, y abierto a que cualquiera utilice el material de la misma forma —y la web de ABC no creo que cuente como web no comercial, y desde luego no autoriza la reproducción de contenidos—, y con atribución —claramente ausente—.
De otra parte, está clarísimo que si me hubieran pedido permiso, lo habrían tenido enseguida —incluso siendo el ABC ;-)—, porque al final, como decía alguien, no se trata de lo que sepas, ni de a quién conozcas, sino de quién te conoce… pero me he tenido que enterar por alguien que lo ha leído y ha reconocido el origen.
Así que me pregunto: ¿qué debería hacer yo, aparte de darle publicidad al asunto? ¿Cuántos contenidos más se utilizan sin atribución en ese y otros medios? ¿Qué nivel de obligación legal implican, en realidad, las cláusulas Creative Commons? ¿Es legítima mi reclamación de atribución para algo generado en la blogosfera, o se trata de una maniobra publicitaria para subir mi clasificación Technorati?
Actualización: Al parecer, “Los mandamientos de Jobs” son un recuadro en la página 51 del ABC de 5 de Febrero de 2006. Resulta más sorprendente la falta de atribución, cuando la portada del artículo, en la página 49, incluye el mosaico de Charis Tsevis publicado en Flickr:
Comentarios
15 respuestas a «ABC: “Los mandamientos de Jobs” los escribí yo»
Hombre, como mínimo probar a enviarles un correo. Quizás tengan un mínimo de decencia y citen tu web en el artículo.
Bueno, es posible… pero la versión impresa no creo que la rectifiquen… aunque siempre pueden publicar una fe de erratas 😉
Al menos, no fue tanto curro como cuando realicé la traducción de la presentación del iPod nano… con transcripción preliminar… Y sólo han sido unos párrafos. Pero eso no significa que me tenga que gustar 😉
Eso es lo malo que tiene lo de mostrar públicamente cualquier cosa, nunca te libras de que te lo plagien…
A no ser que lo hayas registrado con su correspondiente _copyright_ y fecha, lamentablemente no hay forma de demostrar que lo has escrito…
¡Siéntete afortunado de que te copien! Tampoco es tan grave si se trata de una traducción, sólo ha sido una curradita de nada ;-P
¡No problemo! Lo añades al CV y punto pelota:
_“Experiencia en haber sido plagiado en diversos artículos.”_ Eso te dará caché, piensa que en una presunta publicación seria, no plagian a cualquiera!!!
¡¡¡Sigo diciendo que si lo puedes demostrar, reclámalo!!!
¡¡En fin, suerte!! ¡¡Y que te sigan plagiando, eso significa que lo que escribes vale pasta!! (ahora sólo tienes que intentar recibir tu parte…)
laceci,
Te equivocas. No es necesario ningún registro ni copyright para reclamar. La (muy odiada por mí, pero vigente) Ley de Propiedad Intelectual establece que estás protegido por _copyright_ por defecto en cuanto publicas, y eso con unos cuantos logs y caches se demuestra enseguida. Si Juan de Dios le ha atribuído una licencia Creative Commons, bien por él. Sigue cubierto desde el momento de la publicación, y en los términos que su licencia establece. Por lo tanto un tribunal encontraría a ABC culpable de plagio. Pero no creo que el litigio sea el camino. Creo que hay que escribir una carta abierta al ABC explicando las virtudes de la red, la necesidad de inspiración en la cultura, hablar de las obras derivadas, de la innegable necesidad de atribución para alcanzar una meritocracia, y del fundamental papel que los medios de comunicación tienen (no sólo de informar, sino como ejemplo).
Enhorabuena, Juan de Dios, y suerte (cuenta conmigo para lo que quieras).
Y en cuanto a _“ahora sólo tienes que intentar recibir TU parte”_… ¿Qué parte? El ABC se ha de imprimir y distribuir. ¿Crees que Juan de Dios ha colaborado en eso? ¿Crees que se hubiese vendido una sola copia menos si su traducción no hubiese sido publicada? Con esa mentalidad la SGAE y otros mientan y manipulan a la opinión pública y el legislador cobrando en bodas, autobuses, bares, y todo lo que suene a música. Pero ¿dónde está el valor? Juan de Dios ha hecho un trabajo, sí, pero VOLUNTARIO. Nadie le ha dicho que le vayan a pagar. El no ha pedido dinero (y no digo que no lo merezca). El problema es que si quería dinero tenía que haber pensado ANTES el cómo conseguirlo. Señores, este es un tema muy serio, y requiere que lo analicemos con cuidado.
Hola, Jorge, muchas gracias por tus comentarios.
Estoy totalmente de acuerdo contigo: no creo que exista ninguna parte, más allá de la obligación de citar correctamente la fuente.
La forma en que yo pueda conseguir dinero de mis aportaciones, al final, se limitan a:
» Contratación como experto en materias en las que demuestre competencia
» Trabajo a medida (con mayor o menor restricción a su publicidad)
» Ingresos por publicidad insertada en los trabajos
» Donaciones
Y la realidad dice que, al final, realmente obtengo ingresos por los dos primeros apartados, no se ingresa mucho por el tercero —tienes que mover un gran volumen—, y el cuarto aún no lo he puesto en práctica 😉
Yo creo que si algo nos ha enseñado Apple es a actuar en estas situaciones, lo que tienes que hacer es enviar una carta de: “Cease and Desist”
🙂
En serio, creo que se deberia de reconocer el lugar de donde se ha sacado esa informacion. El problema puede estar en que el “periodista” se dedique a copiar y pegar “cosas” que encuentra en Internet, que luego diga que son suyas y cobre por ello.
En cualquier caso deberias de ponerte en contacto con ABC.
¡Ups, qué metedura de pata! Desde luego que sí… ya está corregido.
Je, je, las grandes empresas pueden permitirse las cartas _Cease & Desist_ porque de todas formas les van a pagar una pasta a sus abogados, trabajen o no 😉
Alguien me decía que probablemente algún ayudante preparó los textos y gráficos, y que el gráfico con crédito era demasiado espectacular para pasar como propio, pero los textos sí. Aún así, si son frases de Steve Jobs, alguien las ha traducido, así que no estaría de más, en caso de no disponer del autor —o no querer averiguarlo—, hacer alguna atribución genérica.
Y ya he enviado una carta al ABC, sin indicar ninguna redacción en concreto, porque la mayoría de las veces las erratas en créditos las corrigen en la sección de cartas al director. Reproduzco la carta en el comentario siguiente.
Un detalle: “Argentina”, que es un gran pueblo.
Cuando hablaste del pico de visitas, creo recordar que el domingo anterior en el ABC (me parece que el suplemento de negocios) publicaron una noticia sobre la compra de Pixar, aunque luego hablaban más de la carrera de Jobs y de su discurso en Stanford.
Como no lo pude encontrar ni en la web ni en el periódico (ni recuerdo exactamente si fue en el ABC) no te incluí un comentario en tu noticia.
Sin ánimo de polémica, he buscado, pero
¿tenías tú licencia del autor para traducir su discurso ?
Porque si el autor no te la dió a tí de traducir, pero sí a ABC de publicar
su discurso traducido, entonces ABC está en su derecho,
y tú simplemente le has ahorrado unos cuantos gastos de traducción a ABC.
Suerte
IRM, la diferencia fundamental es que lo primero que se hace en ese artículo, antes de poner nada, es poner todas las fuentes. Y si a alguien le molestase, se retiraría, dejándolo sólo en algunas citas, que siempre estarían cubiertas por el _uso legítimo_. Y además el artículo está disponible públicamente en inglés, tanto en versión escrita como en audio. Sería Steve Jobs el titular del artículo, y quien podría pedir que lo retirase.
Otra traducción completa que hay en esta web, por ejemplo, es la de “Adiós a Metal Bruñido”, y en este caso tengo permiso del autor, que entre otras cosas hizo hincapié en que le gustaba la forma en que no dejaba duda sobre cuál era el original en inglés.
Ítem más: el que yo realice prácticas ilegales no autoriza a otros a realizarlas en mi contra, y el contenido de la presente bitácora tiene aplicada una licencia Creative Commons. Eso sí, ABC tiene el derecho de utilizar cualquier fuente bajo el aspecto del uso legítimo, puesto que no están imprimiendo toda la traducción, sino ciertos fragmentos. Eso no quita que deberían de haberla atribuido debidamente.
Y como dice Jorge Cortell, no busco dinero, busco el justo reconocimiento, que no cuesta dinero, y también sienta muy bien.
Y además de todo esto, Juande no tiene como objetivo comercial el tiempo que pasa traduciendo, mientras que —a menos que hablemos de otro ABC— ese periódico se dedica exclusivamente a escribir cosas por las que cobra.
Respondiendo a Cortell, cuando dice “por copyright por defecto en cuanto publicas, y eso con unos cuantos logs y caches se demuestra enseguida.” Si publicar se refiere a medios electrónicos, desconozco si la legislación es la misma, pero es mucho más fácil de falsear los datos de publicación, no como los medios en papel que quedan pefectamente registrados.
De lo que estoy segura es de que al traductor del texto, le hubiera gustado recibir un % de lo que cobra el periódico a sus subcriptores. Hombre, altruistas sí, pero no gilipollas!!
Es una opinión, claro…