¡Bueno! Pues después de todo el follón con la reunión de la Sociedad Española de Astronomía, venía la entrega de la memoria para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados, o lo que es lo mismo, la tesina de toda la vida. ¡Ya está hecho! Ahora, sólo queda defender el trabajo…

En total, seremos siete compañeros del programa de doctorado de Tecnologías Multimedia los que mañana, a partir de las 10 de la mañana, en orden determinado por sorteo, solicitaremos la venia del tribunal para comenzar la defensa de nuestros respectivos trabajos. Cada uno de nosotros tendrá unos 20 minutos de exposición, y se abre después un turno de preguntas de unos 10 minutos, todo ello en audiencia pública.
En concreto, y como podéis leer, mi turno es el último, y comenzará alrededor de las una y cuarto de la tarde. Mi exposición se habrá terminado a las dos menos veinticinco, y las preguntas estarán listas a menos cuarto… y me quedarán menos de 30 meses hasta la exposición de mi tesis 😉
La charla será parecida a la que di durante la reunión de la Sociedad Española de Astronomía, de modo que si ya os leísteis aquella charla, no merece la pena que asistáis a esta 😉
h3. Enlaces
* Juan de Dios Santander Vela y colaboradores: “Radio Astronomy Data Model for Single-Dish Multiple-Feed Telescopes, and Robledo Archive Architecture”:http://www.entremaqueros.com/bitacoras/memoria/wp-content/img/CharlaSEAJuandeSantander.pdf
* Memoria de Acceso Aleatorio: “Diseminando conocimiento en Barcelona”:http://www.entremaqueros.com/bitacoras/memoria/?p=628
Comentarios
15 respuestas a «Diplomatura en Estudios Avanzados»
Enhorabuena por adelantado, Juande, seguro que deslumbras al tribunal con tu mucha sapiencia. Espero que la tesis doctoral sea inmediata. Suerte y buen trabajo
Ánimos!
Ánimo. Además, seguro que para cuando te toque a tí ya estarán los del tribunal hartos de ver las mismas proyecciones de PowerPoint. Y, algo nada desdeñable, estarán pensando en irse pronto a comer 😉
¡mucha mierda y comételos con papas!
Enhorabuena y ánimos. La defensa es un mero trámite y como bien comenta alguien por ahí, a esa hora les estará empezando a venir el hambre y las consecuentes prisas. No problemo. Mucha paciencia para la tesis!!
— el oyente
Usted perdone, pero el DEA no es como la tesina antigua. La tesina de licenciatura era previa a la obtención del título de licenciado. El DEA es un título posterior a la licenciatura y previo a la obtención del título de Doctor. Además, la tesina no era nada en sí mismo, mientras que el DEA es un título oficial.
Por cierto, ya que estamos aprovecho para aclarar que los másters oficiales sólo son los que aparecen aprobados en el BOE. No os dejéis engañar por ofertas de universidades privadas, empresas, asociaciones,… SI no está en el BOE no es título oficial (puede ser propio de una universidad) y no tiene validez en todo el territorio de aplicación.
Bueno, pues aún no es oficial, pero a partir de este momento se supone que tengo un Diploma de Estudios Avanzados en Tecnologías Multimedia… ¡¡¡¡Y me voy de vacaciones!!!! Aunque seguiré teniendo un ojo puesto en la página 😉
¡Gracias por vuestro apoyo!
¡¡¡¡¡Enhorabuena!!!!!
Yo sólo saque la suficiencia investigadora, la cual he perdido por no haber presentado proyecto de tesis. Una pena, llevo haciendo investigación económica desde 1989, pero ya no soy suficiente 😀
Enhorabuena!
Primeramente permitidme definirme: NO “CREO” EN EL BIG BANG, como tampoco
“creo” en el diseño inteligente. Quiero decir que no creo que se trate de
teorías *científicas*, ni la una ni la otra. Debo aclarar que no estoy al
corriente en detalle de lo que propone el “diseño inteligente”, así que en
este contexto lo hago análogo a “creacionismo”, ok? Entonces pretendo
comprender si hay argumentos defendibles para que algunos se rasguen las
vestiduras ante la posibilidad de mencionar la propuesta del Diseño en los
lugares en donde se expone la del Big Bang. Me explico.
1.- Pienso que ambas Ideas (Big Bang y Diseño) son en último término
*creencias*. Se constata una y otra vez la manera como los “cientifistas”
defienden la “cientificidad” del Big Bang, recurriendo a menudo al
evolucionismo darwinista como uno de sus argumentos estelares en esa
dirección. Al obrar así, pienso que ignoran una diferencia sustancial entre
ambas teorías: si bien ambas son *verdaderas teorías*, el evolucionismo es
una *teoría verdadera* (en el sentido de “verdad” aplicable en el campo
categorial de las ciencias positivas) mientras que el Big Bang NO lo es (o
sea, siendo teoría, no es necesariamente verdadera, y probablemente ni
siquiera su potencial veracidad resulte alguna vez “decidible”).
2.- La cuestión de la “decidibilidad” de la Idea del Big Bang me parece
importante, y tiene una doble vertiente:
a) las incertidumbres en las que se mueve el conocimiento científico al
respecto; la Cosmología y la Física fundamental, por su naturaleza,
transitan por un “camino óctuple” lleno de dificultades, a saber: las leyes
de la naturaleza (no se observan directamente y las hay que inferir), las
condiciones iniciales (desconocidas tanto ellas como su necesidad), la
identidad de las fuerzas y las partículas (cuyo catálogo se desconoce si
está cerrado), las constantes de la naturaleza (cuya identidad y necesidad
se desconocen), las simetrías rotas (que ocultan a la observación las “leyes
fundamentales”), los principios organizadores (los efectos del azar y del
caos en los sistemas complejos). los sesgos de selección (inevitables, y
especialmente relevantes en Cosmología), y las categorías de pensamiento
(que condicionan lo que se admite como real y científico).
b) argumentos basados en la lógica y la teoría de la computación: Kurt Godel
demostró que todo sistema lógico cuya complejidad englobe a la aritmética de
números enteros contendrá siempre tautologías que no son teoremas (verdades
indemostrables desde el sistema axiomático de partida); y Alan Turing y
Alonzo Church demostraron que ni siquiera todas las funciones decidibles son
computables en un tiempo finito. Esto se traduce en que ni siquiera
manteniendose dentro de la inmanencia de los campos categoriales de las
ciencias naturales puede esperarse dar cumplida respuesta a todas las
cuestiones formulables. Las ciencias son esencialmente incompletas.
3.- Muchos físicos son (o actúan como si lo fuesen) idealistas en el sentido
platónico, son pitagóricos en el fondo: consideran que sus construcciones
formales (matemáticas) son reflejo de una realidad subyacente (la “verdad de
la naturaleza”). Asi, si la Teoría General de la Relatividad de Einstein
predice su propio colapso a medida que retrocedemos en el tiempo, estos
físicos recurren al método de “reducción al absurdo” para añadir una
*hipótesis* (el Big Bang) si su rechazo conduce a una contradicción. Pero…
¿es lícito introducir una hipótesis extracientífica (metafísica) de
imposible o incierta decidibilidad, para salvar la teoría que colapsa?
4.- Esta pregunta enlaza con una interesante cuestión: la relación existente
entre la filosofía de las matemáticas que se defienda, y lo que se considere
“verdad” en los terrenos científicos. Para quienes tengan una filosofía de
las matemáticas en la órbita del formalismo o del invencionismo (platónicos,
en el fondo) no hay problema en proceder así; pero para quienes sean
constructivistas y se muevan más en la órbita de las filosofías
operacionales o tengan una filosofía “deflacionista” de las mateméticas
(visión no realista, según la cual una verdad necesaria debe de ser
fuertemete consistente, pero el inverso no es cierto) esa sería una
inferencia ilegal. Si la relatividad general colapsa, lo que hay que hacer
es construir otra teoría más consistente, si se puede.
5.- Si se asume lo anterior, entonces hay que apear a la Idea de Big Bang
del inventario de “teorías científicas” para añadirla al de “verdaderas
teorías” (hipótesis), pero de corte metafísico, filosófico, al menos en el
estado actual de conocimientos. Me sorprenden algunas actitudes extendidas
en este debate:
a) la de los “ateos revelados”, que defienden una versión cartesiana del
materialismo monista, como si no hubiese ocurrido nada desde los tiempos en
los que vivió el filósofo francés. Estos individuos, en su ingenua
ignorancia, desconocen las dificultades del “camino óctuple” del que hablaba
más arriba. Su postura es tan “ideológica” que no se dan cuenta de que su
metafísica de partida es al menos tan metafísicamente arbitraria como la de
los teistas y defensores del Diseño.
b) la de quienes partiendo también de posturas “ateas” y materialistas
están, en cambio, mejor informados. Estos últimos tienden a argumentar que
ambas “creencias” (Big Bang, y Diseño) no están en el mismo plano
gnoseológico porque los creacionistas introducen la hipótesis innecesaria
“Dios” (otra cosa es que se trate de un Dios a la usanza “católica”, o lo
sea a la manera en que lo entendían Spinoza y el propio Einstein). Pero…
¿era necesaria la hipótesis “Big Bang”? A estas personas se les puede mover
a la duda argumentando desde dentro de las propias ciencias, mencionando
cosas tales como el “problema horizontal” cosmológico (lo que podemos
observar es una parte ínfima de la realidad), las ideas sobre los
multiuniversos y los efectos del modelo inflaccionario sobre la
“conectividad causal” (no podremos llegar a conocer las “condiciones
iniciales”, ni siquiera a saber si el espacio y el tiempo son finitos o
infinitos) en el Universo, etc. E incluso los defensores del Diseño podrían
argumentar basándose en ideas científicas: el recientemente reanimado
argumento del “principio antrópico débil cosmológico” (las condiciones
iniciales, constantes y leyes de la naturaleza debían de estar finamente
ajustadas para que existamos nosotros), el grado bajo de entropía en el
conjunto del Universo (junto con el segundo principo de la Termodinámica
implicaría que las “condiciones iniciales” debieron de ser muy
particulares)… aunque estos argumentos serían igualmente atacables desde
las mismas categorías científicas y por las mismas razones mencionadas en
este mismo párrafo más arriba.
6.- CONCLUSIÓN (y principio): Si Big Bang y Diseño (creacionismo) son ambas
“crencias metacientíficas” (y metafísicas), cuya falsabilidad (único
verdadero criterio “científico” desde Karl Popper) desde las categorías
científicas es idéntica a día de hoy… ¿por qué algunos se rasgan las
vestiduras por mencionar a una en los mismos lugares en donde se cita a la
otra?
Ahora, que opinen otros… 🙂
PD una reflexión al margen inspirada en el *ocasionalismo* de Malebranche:
pensemos en la naturaleza esencialmente aleatoria y caótica del Universo,
tal como lo describen los científicos; ¿cómo se podría negar, desde
categorías científicas, que un “Dios trascendente” pueda estar actuando
detrás de lo que creemos “fenómenos naturales”? ¿No parece *ideológica*,
pues, la postura de quienes creen que el creacionismo se puede negar *desde
dentro de las ciencias*?
Pues no tengo ni idea de a qué viene el comentario anterior, porque mira que no se ha mencionado en ningún lado de esta bitácora… y menos en este artículo.
Ahora bien, hay una diferencia fundamental, para mí, entre Diseño Inteligente y Big Bang: la teoría del Big Bang se basa en una necesidad de explicar un problema teórico, responde a muchas observaciones (radiación de fondo de microondas, alejamiento entre las galaxias) y realiza predicciones que después son contrastables con observaciones. En cambio, ninguna observación puede llevar a descartar la teoría del Diseño Inteligente, puesto que, desde mi punto de vista, si se llegara a comprender totalmente la evolución, el Diseño Inteligente sería el que ha construido un universo en el que tales cosas pueden pasar solas, y por cierto que una deidad así sería bastante más “creíble” para mí…
Eso sí, estoy de acuerdo en que algunos partidarios del Big Bang lo son por razones teológicas, y en ese sentido el debate puede estar contaminado. Pero no se puede comparar una teoría (el Big Bang), basada en observaciones, y con predicciones falsables, con una historia no basada en hechos, y que no realiza predicciones.
Enhorabuena, sigue por el camino de la ciencia. Aquí en España es difícil, pero alguien tiene que sufrir para aportar su granito de arena.
Y tranquilo, con Keynote y un Mac, las presentaciones no fallan (te lo digo por experiencia de mi tesis en química).
Gracias, Ana y Ramón! Y no, no me falló Keynote, cuando PowerPoint les falló dos veces a otros 😉
[editado por hacer comentarios irrelevantes]
¡Pues vaya un sentido del humor de los windows!